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El seguimiento noticioso en Internet

Podemos estar seguros que no hay una vía con mejores posibilidades para ofrecer seguimiento noticioso, que Internet.

Repasemos los llamados medios tradicionales, examinemos sus comportamientos y rutinas y evaluemos sus desempeños históricos y llegaremos a la conclusión que en la web, el tan socorrido seguimiento puede lograr la efectividad que casi nunca se logra en el resto de los espacios a los que nos acostumbramos durante muchos años.

Y podrá parecer una verdad de perogrullo esto que comento, pero un vistazo a las posibilidades, escenarios y rutinas que nos abre la llamada red de redes, a lo que se suma el desarrollo de la tecnología asociada a ella, indica que todo está puesto ahí para que los profesionales de los medios cumplamos con esa máxima, la cual, por cierto, al menos en nuestros contextos, se viola con bastante frecuencia, ya bien por la falta de previsión de quienes organizan la producción periodística desde sus inicios, así como por los responsables de dirigir el flujo y los procesos noticiosos en los diferentes espacios dedicados a ellos.

En la llamada prensa impresa, el proceso de continuidad noticiosa se da en períodos bastante largos, determinados por los horarios de cierre y las salidas de los periódicos, que siempre tendrán un intervalo bastante amplio entre un reporte y otro.

En la radio, que si bien es un medio presto para dar un seguimiento noticioso continuo, en no pocas ocasiones las noticias se “amarran” a determinados espacios especiales para ellas, como son los noticieros y también en no pocas ocasiones, ni siquiera quienes tienen la responsabilidad recuerdan que el seguimiento noticioso es casi una condicion intrínseca a ese medio.

En cuanto a la televisión, igualmente sucede que sus estructuras de información subordinan lo más importante a los noticieros fijados para horas específicas y si bien pueden dar seguimiento a las noticias, casi siempre lo hacen de una emisión a otra o de un día a otro, pues la complejidad de la producción, rara vez da espacio para la improvisación o “salirse” del guión.

En cambio, en Internet, no hay que esperar al otro día para ver la continuidad de la noticia en un periódico, ni hay que encender el radio o la televisión para escuchar la noticia en un noticiero u otro espacio informativo. No, en la web, podemos dar un seguimiento noticioso continuo si organizamos bien nuestros procesos de producción periodística, si quienes lo dirigen piensan en futuro y se quitan de encima los lastres de las rutinas afianzadas por los medios tradicionales, si se acaba de interiorizar que en estos espacios, las redacciones están abiertas las 24 horas del día, los siete días de la semana y los 365 días del año. Por eso, creo, que no hay mejor espacio para el seguimiento noticioso que Internet. Queda en nosotros poder aprovecharlo eficientemente.

El valor de un blog

Quizá esté equivocado, pero tengo la impresión que dentro de las novedades impuestas en el mundo moderno por las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, los blog son quizá “el último de la fila”, cuando se les compara con las abarcadoras redes sociales de Facebook y Twitter, que han atraído la mayor cantidad de usuarios hacia sus espacios, convirtiéndose en las más populares en el mundo virtual.

Y por supuesto que no niego la influencia y el alcance de tales herramientas, como mismo he expresado en espacios de este post mis inquietudes y reservas sobre cierto uso de las redes sociales, pero ello ahora no viene al caso.

Me interesa hoy intercambiar con quienes me leen sobre la importancia que van adquiriendo con el paso del tiempo los blogs como sitios individuales y, por qué no, alternativos para la difusión de información, con características muy distintas a lo que son en la actualidad las propias redes sociales y también y no menos importante, con respecto a los llamados grandes medios, o medios oficiales o tradicionales.

¿Quién podría pensar, hace solo unos pocos años, que los blogs podrían convertirse y de hecho ya lo son, en espacios de información pararela a la que brindan lo que conocemos como medios de comunicación más tradicionales y que además, también podrían asumir la función de fuentes de información, ante las ausencias de esta en los lugares donde siempre el lector encontró lo que buscaba.

Y traigo un ejemplo reciente luego del paso devastador del huracán Sandy por el oriente cubano y donde todos los medios, sin excepción, se volcaron a reflejar lo sucedido en los territorios más abatidos, tanto en imágenes como en trabajos periodísticos de todos los géneros.

De manera general, mientras fuimos haciendo nuestra labor editorial para reflejar la tragedia y la recuperación posterior, utilizamos diversas fuentes para hurgar en la realidad de las provincias más dañadas y por supuesto, que en acontecimientos de esta índole, tendríamos que aplicar aquella máxima de que una imagen vale más que mil palabras.

Por lo tanto, si en algo insistimos a largo de todos estos días ha sido en mostrar, por cruda que fuera, la realidad dejada por el agresivo meteoro, las secuelas de tanto destrozo y la respuesta de quienes tienen en sus manos la recuperación.

Por supuesto que con el paso de los días las imágenes se agotan y los editores, ante reclamos de buscar la mejor para ilustrar un trabajo acuden a todos los medios disponibles que les permitan satisfacer los requerimientos. Es así, que ante la necesidad de ilustrar un trabajo periodístico sobre los daños causados a la universidad de Oriente, lo único que encontraban esos editores, era la misma foto ya publicada en reiteradas ocasiones. Buscaban y buscaban y no aparecía la imagen ideal para acompañar la información, hasta que… apareció un blog, de un periodista por más señas, para erigirse como la salvación. En él estaban las fotos que ningún otro medio “oficial” había tomado: el destrozo de los almacenes de libros de la universidad santiaguera. Solo allí estaba, luego de haber “navegado” por el ancho mar de Internet, Google mediante.

Ya logrado el objetivo, volví a reflexionar sobre la importancia de los blog y me asaltó una interrogante, que les dejo para meditar. ¿Blogs o medios? ¿Medios o blogs?

Adelantos con Ramonet

Hola a los aun fieles a este blog desactualizado hace un par de meses. El tiempo, el implacable, casi no me ha dejado espacio para ocuparme de este pequeño rincón, una de mis mayores satisfacciones profesionales en la actualidad.

Pero bien, hoy solo quiero adelantarles que tengo en mis manos, en estos momentos, un exquisito texto del reconocido intelectual Ignacio Ramonet, titulado La explosión del periodismo. Internet pone en jaque a los medios tradicionales. Está acabadito de salir de la imprenta y gracias a un joven y destacado foto reportero ha llegado hasta mi el interesante texto.

Quiero decirles que me propongo, quizá en entregas semanales, deslizar mediante este post algunas ideas o capítulos del nuevo texto, que nos pone a pensar en muchos temas, algunos de los cuales han sido tratados en este espacio desde hace dos años y otros resultan verdaderamente reveladores de los cambios y transformaciones que están ocurriendo en el mundo de la comunicaciones y las nuevas tecnologías.

Hoy, solo para provocarlos y embullarlos a que sigan conmigo después de mi ausencia no deseada, les mencionaré algunos términos que aparecen en el texto y que ya comienzan a usarse en este mundo del ciberperiodismo, pero que son desconocidos por una gran mayoría, entre los que se incluyen los profesionales del Periodismo, los cuales, según Ramonet, estamos amenazados de quedar desempleados según evolucionan las cosas. Ver para creer.

Al menos yo no los había escuchado y las definiciones de Ramonet y otros estudiosos nos indican esa necesaria búsqueda constante de conocimientos a los que debemos estar prendidos día a día en un mundo cambiante y tan dinámico, que algo que nació hoy, envejece al día siguiente.

Por ejemplo, Ramonet ofrece una dimensión novedosa a los tradicionales Internautas a los cuales considera web-actores, a la luz de que el influjo de las redes sociales y la web 2.0 les permite completar, a los internautas, cada noticia añadiendo un matiz, un comentario, una cita, una foto o un video.

Dice Ramonet que la información se está volviendo en un work in progress, un material en constante evolución, una especie de conversación, un proceso dinámico de búsqueda de la verdad, más que un producto terminado.

Y adivinen, el destacado semiólogo ofrece un calificativo a tomar en cuenta para los estudiosos. Para él las web presentes únicamente en Internet toman el nombre de pure players. Ya en Cuba, siguiendo el razonamiento de Ramonet, contamos con unas cuantas.

Otro adelanto y me detengo.

¿Qué sociedad nos espera? Bueno, sepamos que ya también hay una definición que me parece muy completa aunque la palabra pueda parecer extraña y hasta difícil de pronunciar en el castellano. Dice Ramonet que nos dirigimos hacia una sociedad de prosumers, es decir de prosumidores (productores-consumidores).

Como les decía, el nuevo texto acabado de salir promete, al menos para los estudiosos e interesados en este apasionante tema, una actualización de múltiples conceptos, ideas, razonamientos que pueden enriquecer los conocimientos que todos tenemos o quisiéramos tener en la inigualable Era de las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.

Si les parece interesante, les pido, como siempre, que me ofrezcan sus consideraciones y si les interesa que poco a poco les comente por esta vía tan interesante propuesta, haganlo saber. Los espero.

¿Clasificamos bien las informaciones en la web?

En las redacciones tradicionales de nuestros medios, salvo alguna que otra excepción,  los periodistas están ubicados en distintas áreas de trabajo.  Es común que encontremos los espacios separados en departamentos como Nacionales, Internacionales, Deportes y Cultura y dentro estos, la especialización por temática es la más recurrente, pues ha sido así durante mucho tiempo.

La llegada de la web y la organización de los flujos productivos para Internet, representan un nuevo escenario, al igual que la manera de interactuar entre los profesionales y el soporte hacia el cual destinarán su labor, que ha estado mediada constantemente por las formas de ofrecer cobertura a los acontecimientos noticiosos.

El nacimiento y desarrollo de las páginas web representó el traslado de rutinas y fórmulas probadas en los periódicos de papel hacia la red. Fíjense si es así que aun hoy, cuando se construyen páginas periodísticas, los botones de enlace intentan reproducir la organización tradicional con la cual hemos acostumbrado a los lectores desde el surgimiento de los periódicos impresos.

Y creo que seguirá siendo así por mucho tiempo, ya que no se puede violentar a la mente humana, precondicionada a realizar acciones aprehendidas de generación en generación.

Ante tal disyuntiva, hemos tenido, en los últimos tiempos, que pensar un poco más sobre este aspecto, y la forma en que se clasifican las informaciones en la web no ha estado ajena a la hora de idear, por ejemplo, el rediseño de un medio de prensa en Internet, si se pretende alcanzar una alta efectividad con la nueva propuesta, sobre todo tomando en cuenta que el público al que se está dirigiendo el mensaje, es mucho más amplio y diverso en su manera de pensar, que el que tradicionalmente teníamos en los periódicos diarios.

Por ello creo que no debe subestimarse el tema. Invito a reflexionar, por un momento, si debemos mantener estrictamente la clasificación por temas como hemos hecho hasta el momento.

Por ejemplo, en la mayoría de los medios en Internet encontramos, ya bien en la barra derecha, o a la izquierda o en botones debajo del cabezal o identificador, las temáticas por las cuales “navegar”. Así Internacional, Deportes, Cultura, Política, etc, sirven para ubicar y enlazar los contenidos de acuerdo con el tema en cuestión. Sin embargo, ante la amplitud de acontecimientos que generan noticias y la diversidad en las formas de su obtención, se viene dando algo así como una mezcla entre todos ellos, que más que aclarar tiende a confundir.

Respondamos algunas de estas preguntas y luego saquemos algunas conclusiones. ¿Dónde ubicar una información que se genera dentro de un país X, pero que su contenido noticioso nada tiene que ver con ese contexto? ¿La visita de un presidente de otro país a Cuba, dónde se pondría, en la sección Cuba o en Internacionales, o en Política? ¿Un recorrido de una personalidad cubana por el exterior va a Cuba o a Internacionales? ¿La asistencia de un primer ministro X  a un juego de baloncesto, en un campeonato del mundo fuera de su país, debe ubicarse en Deportes? ¿Cuando Shakira cantó en la clausura de la Copa del Mundo de fútbol Alemania 2006, era una información deportiva o para las culturales? ¿La celebración de un aniversario de la independencia de un país, dentro de una institución, por ejemplo, cubana, donde se ubicaría? ¿Y la caída del precio del petróleo, solo es un acontecimiento estrictamente ecónomico, o también lo roza la política, las relaciones internacionales, etc?

Por supuesto que existen especialistas en bibliotecología, que estudian este tipo de problemática y tendrán respuestas para estas interrogantes, pero sé, también, que la vida pone trampas a cada paso y para ellos debemos buscar todos las soluciones posibles.

Clasificar las informaciones en Internet va más allá de su ubicación física o virtual en un espacio predeterminado o un botón establecido, pues forma parte de la manera en que hacemos más orgánico nuestro sitio web, lo que se traduce en mayor calidad en el trabajo.

Son algunas ideas que me gustaría debatir. Espero otras consideraciones.