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¿Adiós a los días feriados?

Un saludo para todos aquellos que siguen mi blog.  Hace más de un mes que no escribo nada para acá. Ha sido un tiempo demasiado largo. Imponderables que sobrepasan mis deseos me están dejando poco tiempo para mantener actualizado Cibereditor.

No obstante, como la madrugada es cómplice para quienes hacemos periódicos matutinos, esta del 15 de enero me dejó un tiempito libre y decidí realizar una breve nota sobre un tema que conozco anda dando vueltas hace tiempo y que según me contaron salió a relucir en un curso que por estos días se desarrolla en el Instituto Internacional de Periodismo.

Tiene que ver el asunto con un tema que hemos abordado en otras oportunidades, relacionado con la actualización de los sitios web, frecuencia, dinámica, soportes, intencionalidad, actualidad, oportunidad, en fin, saber que cuando el trabajo hacia la web es en serio, habría que decir adiós a los días feriados.

He ahí el primer reto. Tradicionalmente en el país, por las condiciones y la dinámica que hemos tenido, y la actualización que hacemos en los medios llamados tradicionales, hay momentos en que la noticia ha pasado a un segundo plano y los sábados y los domingos son días de poco movimiento informativo, que se refleja en los escasos momentos que tanto la Televisión, la radio y los periódicos dedican a las noticias.

Sin embargo, la aparición de Internet modifica la percepción que sobre ese asunto tenemos, pues el espacio no cuenta aquí como una limitante, el tiempo tampoco, la actualidad le es intrínseca como medio y la inmediatez gana terreno si se quieren lograr impactos y niveles superiores de visibilidad y lectura.

Defiendo por todos los motivos que se mantenga la actualización de nuestras páginas durante todo el tiempo, pero para ello también debemos contar con condiciones que favorezcan esas aspiraciones.

Lo primero, es acabar de que los sitios web de la prensa cubana cuenten con Sistemas de Gestión de Contenidos para realizar sus actualizaciones. Con sitios estáticos es imposible lograr que durante todo el tiempo estemos generando contenidos noticiosos hacia nuestras páginas.

No olvidar, por otro lado, la preparación del personal, la organización que realicemos de él y las herramientas que le brindemos, además de la conectividad desde cualquier punto para poder cumplir con estos objetivos.

Debemos entender entonces la importancia de mantener actualizados nuestros sitios web permanentemente. Sería, como para el periódico impreso, decir adiós a los días feriados, pues la redacción siempre espera por el nuevo trabajo para el próximo día.

Espero, como siempre, sus opiniones para comenzar el 2010 inmersos en debates que nos ayuden a mejorarnos todos.

Día, fecha, tema

Aunque he venido hablando sobre la necesidad de ir desprendiéndonos de la rutina del volcado de materiales del periódico impreso al digital, ciertas conductas de nuestros destinatarios, tanto en un soporte como en otro, pueden conspirar de algún modo contra un avance más ágil en esos propósitos.

Y el razonamiento lo hago luego de dialogar con algunos de mis colegas de redacción, que han constatado la preocupación de algunos lectores, quienes aducen que por momentos no saben cómo identificar o encontrar, en la página digital, los trabajos publicados en la versión de papel.

Lo más rutinario ha sido, para esos lectores, hacer la búsqueda por fechas, pero la introducción de Sistemas de Gestión de Contenidos, con bases de datos y otros elementos, agregan matices diferentes a las “normas establecidas” para recuperar esa información.

Ya no basta con tener buscadores lo más eficientemente posible, con posibilidades incluso de realizar búsquedas avanzadas, que permiten “cruzar” campos distintos para obtener el resultado deseado.

No, la lógica de tantos años y las rutinas aprehendidas no son fáciles de modificar. Generalmente estamos atados a formas ya probadas y experimentar lo nuevo resulta en ocasiones algo menos que imposible.

Me explico. He defendido como una necesidad, dentro de las fórmulas que se van estableciendo para la actualización de contenidos en Internet, la inmediatez de la noticia y no desperdiciar tiempo para la publicación de cualquier material.

En el caso del traslado de trabajos periodísticos de la versión impresa a la web, que aun se realiza en muchos medios del patio, se realiza de manera paulatina y en espacios de tiempo que rondan las cuatro o cinco horas desde el comienzo y aprobación de los materiales hasta su publicación en la página digital.

Proceso al fin, debe seguir una lógica en su adecuación a las características de la web, pero los trabajos de género, como decimos en el argot periodístico, sufren escasas, por no decir ninguna, modificación en sus partes, y se mantienen intactos los títulos, sumarios y otros elementos que el periodista concibió desde el inicio.

Así, generalmente los comentarios, entrevistas, reportajes y artículos, fundamentalmente, mantienen su forma original. No hablo, en este caso, sobre lo que he comentado en otros post, referido a la conveniencia de aplicar en cada uno de ellos la hipertextualidad, la interactividad y la multimedialidad. En eso poco hemos avanzado.

Pero hay reglas de la comunicación que no pueden soslayarse y que deben tenerse muy en cuenta en las nuevas condiciones del ciberperiodismo. Ante esa realidad, aparecen varias interrogantes, que nos hacemos en el día a día y de las que debemos extraer las experiencias pertinentes.

¿Vamos a seguir los patrones preestablecidos y le ponemos al material en Internet la fecha de publicación de la noticia en el impreso, o por el contrario, dejamos que los trabajos periodísticos tengan la fecha en la que se “suben” a Internet, independientemente del día de su publicación en la versión de papel?

¿La lógica de búsqueda en Internet es por fecha, por día o temática, o las tres a la vez o combinadas algunas de ellas ?

Cuándo se trata de una sección diaria, ¿son aplicables esos criterios mencionados arriba? ¿Se utilizan las posibilidades de consultar la edición impresa en PDF que ofrecen los sitios web, donde están los trabajos periodísticos originales pero con posibilidades de descargarlos desde la web? ¿Todos tienen conectividad o programas para visualizar este tipo de archivo? ¿Debemos los medios ceder y adaptarnos a las exigencias de nuestros lectores o los “enseñamos” a entender los nuevos contextos en los que debemos “movernos”?

Nada, otras preguntas para respuestas de quienes continúan interesados en hablar de temas como este.

 

¿Cuál es el tiempo razonable?

En un periódico impreso, el tiempo es considerado el tirano de los periodistas. Todo transcurre en una redacción de prensa marcado por su impronta. Las horas pasan, y el horario de cierre influye inexorablemente en las rutinas de la producción noticiosa, que responden a períodos límites para la realización del periódico, pues edición, impresión y circulación no pueden esperar más de lo previsto para cada una de esas acciones.

En Internet, el tiempo toma otras características. Es más bien cómplice. Impulsa, empuja, determina y se convierte en termómetro de la inmediatez. El tiempo aquí no espera, pasa tan rápido como las noticias que lo son como tal.

Los editores de sitios web deben tomar en cuenta estos detalles. Desde la experiencia que acumulo de algunos años realizando y editando contenido para Internet, una pregunta me viene rondando, y tiene que ver con la preocupación sobre  qué tiempo debe estar una noticia puesta en la portada de una página web.

¿Solo debe responder a la frecuencia de actualización establecida de antemano, como sucede en ciertos medios de prensa que conozco? ¿Debe tomar en cuenta el concepto de noticiabilidad, tan de moda por estos tiempos? ¿No debe pensarse en mantener ciertos trabajos, digamos exclusivos, en las portadas, buscando un mayor nivel de lectura de esos contenidos? ¿Hay que vibrar al ritmo de los acontecimientos noticiosos que ocurren cada minuto en un mundo globalizado y donde cualquier cosa es considerado noticia?

Si bien en la web se rompen los cánones tradicionales de la noticia, es posible divulgarla inmediatamente después de haberse producido, y puede ampliarse hasta límites insospechables con el uso del hipertexto y otras herramientas, también es cierto que deben analizarse los tiempos de exposición de las noticias que queremos mostrar en las portadas de nuestros sitios.

Es verdad que no puede decirse, y por suerte andamos borrando esos malos vicios de nuestras acciones diarias, que la actualización de las páginas web deben realizarse “en tales momentos del día”. Sería contradecir el propio espíritu de un medio tan dinámico como este, que pide la actualización constante de los contenidos para estar a tono con una dinámica que le es consustancial.

Sin embargo, y por eso la pregunta del título a este post, creo también disparatado el cambio constante e indiscriminado de las noticias en aras de mantener “actualizado” el sitio, restándole espacio y posibilidades de lectura a informaciones propias generadas por el medio en exclusiva.

Lo que trato de decir es que también debe haber tiempos razonables para mantener las informaciones en las portadas de las páginas, ofreciéndoles a los cibernautas las posibilidades de encontrar noticias que solo allí están expuestas porque son el fruto de la búsqueda de los profesionales del medio y no las podrá leer en otro lugar.

Hay que recordar  los diferentes horarios que existen en el planeta y que las lecturas a nuestros medios vienen desde cualquier lugar del mundo.

El cambia-cambia, como se dice popularmente en Cuba, debe tener una medida. No puede llevarnos el ansia de actualización de las noticias en las portadas de los sitios, a la indiscriminada fórmula de estar constantemente “subiendo” informaciones que a veces no tienen ninguna importancia, de escasa repercusión, de poca alcance para la línea editorial del medio, y que a veces tienen el mal mayor: ya han sido publicadas en otros medios y lo que hacemos es repetir un contenido innecesariamente, lo que además, se sabe, es “penalizado” por los buscadores.

La actualización noticiosa de un sitio de prensa debe cumplir con las reglas del periodismo, aquella que reza, y roza, con la actualidad, la inmediatez, el interés y otras muchas cualidades. Es imprescindible tenerlo en cuenta, pero debemos preguntarnos, meditar y respondernos.

¿Qué tiempo debe estar una información en la portada de nuestro sitio web? ¿Debe medirse el tiempo solo por la voluntad de los editores? ¿La generación de contenidos constantemente es buena o entorpece la difusión informativa y la lectura de otros contenidos que también nos interesa que sean leídos?

En fin, son algunas interrogantes, de las que espero respuestas u otras opiniones de los visitantes de este post.

Juntos y no necesariamente revueltos

He tratado, en algunos de mis post, de acercarme al mundo de las redacciones digitales, ante el auge que los medios en Internet han venido tomando. Las amenazas de la posible desaparición de los periódicos impresos no son fantasmas inventados por quienes ya no tienen  nada más que decir, y si bien en comentarios a otras notas mías en este blog, algunos han escrito que en Cuba esa realidad está muy lejana, no creo totalmente que estemos ajenos a ciertas tendencias mundiales.

Llevaba varios días sin poder escribir en este espacio, debido, como creo que dije en una nota a un comentario anterior, a que andaba concluyendo mi Tesis de Maestría en Ciencias de la Comunicación, la cual, para mi felicidad y la de muchos que me rodean, discutí y aprobé el pasado viernes 31 de julio. Concluí así una nueva etapa de mi vida profesional. Por eso agradezco a los que con paciencia escriben sus comentarios en mi blog y no me han abandonado a pesar de mi breve ausencia.

Y mientras investigaba para la Tesis, precisamente sobre las redacciones digitales y la organización de los procesos vinculados a ella, las rutinas productivas y la cultura e ideología profesionales, me daba cuenta, con mucha más fuerza, que debemos pensar y repensar las estructuras que tenemos diseñadas en nuestros medios para hacer periodismo para y con Internet.

Visité los periódicos Granma, Vanguardia, Escambray (no menciono Juventud Rebelde, pues es donde trabajo) y pude contactar con diversos profesionales y en su gran mayoría, “piden a gritos” la necesidad de unificar las redacciones “tradicionales”, con las digitales, en la búsqueda de mayor eficiencia en el uso de los recursos tecnológicos, materiales y humanos.

Es una realidad que no podemos dejar de analizar. La generación de contenidos hacia la web no puede seguir estando supeditada a la cobertura que haga el periodista de la redacción principal, y que luego este, como sabe que el cierre de su medio “principal” es a las ocho de la noche, solo piense en la nota de 30 líneas para ese soporte, como si el digital no existiera.

Junto con los cambios en la formación de los nuevos profesionales y la necesidad de generalizar soportes tecnológicos, como son los Sistemas de Gestión de Contenidos, intrínsecamente relacionados con cualquier modificación futura, donde primero debe trabajarse es en las propias redacciones y los actores que en ellas laboran.

Una limitante para rediseñar los procesos productivos periodísticos está ahí. Desde mi percepción, el escollo a vencer puede ser superado, solo si quienes tienen la responsabilidad de generar esos contenidos no siguen pensando en el papel y luego existo, perdón, luego Internet. De lo contrario, ganar la batalla será harto difícil.

Además, quienes primero deben y tienen la responsabilidad de cambiar, son los directivos de los medios de prensa, si ahí no se produce la transformación, difícilmente abajo pueda obtenerse algo.

La vida está imponiendo cambios, y si no somos lo suficientemente rápidos y ágiles para asimilarlos, podemos quedarnos, y nos pasa con frecuencia, “colgados de la brocha”, como se dice en buen cubano.

En resumen, los elementos son múltiples, variados, diversos, dinámicos, pero pueden y deben atenderse. Los estudios están indicando que la convergencia de las redacciones está en marcha en muchos medios en el mundo y no debemos copiar, pero tampoco obviar las tendencias que puedan estar apareciendo. Podemos estar juntos en un mismo espacio en las redacciones, sin tener que estar revueltos. Pensemos.

¿Clasificamos bien las informaciones en la web?

En las redacciones tradicionales de nuestros medios, salvo alguna que otra excepción,  los periodistas están ubicados en distintas áreas de trabajo.  Es común que encontremos los espacios separados en departamentos como Nacionales, Internacionales, Deportes y Cultura y dentro estos, la especialización por temática es la más recurrente, pues ha sido así durante mucho tiempo.

La llegada de la web y la organización de los flujos productivos para Internet, representan un nuevo escenario, al igual que la manera de interactuar entre los profesionales y el soporte hacia el cual destinarán su labor, que ha estado mediada constantemente por las formas de ofrecer cobertura a los acontecimientos noticiosos.

El nacimiento y desarrollo de las páginas web representó el traslado de rutinas y fórmulas probadas en los periódicos de papel hacia la red. Fíjense si es así que aun hoy, cuando se construyen páginas periodísticas, los botones de enlace intentan reproducir la organización tradicional con la cual hemos acostumbrado a los lectores desde el surgimiento de los periódicos impresos.

Y creo que seguirá siendo así por mucho tiempo, ya que no se puede violentar a la mente humana, precondicionada a realizar acciones aprehendidas de generación en generación.

Ante tal disyuntiva, hemos tenido, en los últimos tiempos, que pensar un poco más sobre este aspecto, y la forma en que se clasifican las informaciones en la web no ha estado ajena a la hora de idear, por ejemplo, el rediseño de un medio de prensa en Internet, si se pretende alcanzar una alta efectividad con la nueva propuesta, sobre todo tomando en cuenta que el público al que se está dirigiendo el mensaje, es mucho más amplio y diverso en su manera de pensar, que el que tradicionalmente teníamos en los periódicos diarios.

Por ello creo que no debe subestimarse el tema. Invito a reflexionar, por un momento, si debemos mantener estrictamente la clasificación por temas como hemos hecho hasta el momento.

Por ejemplo, en la mayoría de los medios en Internet encontramos, ya bien en la barra derecha, o a la izquierda o en botones debajo del cabezal o identificador, las temáticas por las cuales “navegar”. Así Internacional, Deportes, Cultura, Política, etc, sirven para ubicar y enlazar los contenidos de acuerdo con el tema en cuestión. Sin embargo, ante la amplitud de acontecimientos que generan noticias y la diversidad en las formas de su obtención, se viene dando algo así como una mezcla entre todos ellos, que más que aclarar tiende a confundir.

Respondamos algunas de estas preguntas y luego saquemos algunas conclusiones. ¿Dónde ubicar una información que se genera dentro de un país X, pero que su contenido noticioso nada tiene que ver con ese contexto? ¿La visita de un presidente de otro país a Cuba, dónde se pondría, en la sección Cuba o en Internacionales, o en Política? ¿Un recorrido de una personalidad cubana por el exterior va a Cuba o a Internacionales? ¿La asistencia de un primer ministro X  a un juego de baloncesto, en un campeonato del mundo fuera de su país, debe ubicarse en Deportes? ¿Cuando Shakira cantó en la clausura de la Copa del Mundo de fútbol Alemania 2006, era una información deportiva o para las culturales? ¿La celebración de un aniversario de la independencia de un país, dentro de una institución, por ejemplo, cubana, donde se ubicaría? ¿Y la caída del precio del petróleo, solo es un acontecimiento estrictamente ecónomico, o también lo roza la política, las relaciones internacionales, etc?

Por supuesto que existen especialistas en bibliotecología, que estudian este tipo de problemática y tendrán respuestas para estas interrogantes, pero sé, también, que la vida pone trampas a cada paso y para ellos debemos buscar todos las soluciones posibles.

Clasificar las informaciones en Internet va más allá de su ubicación física o virtual en un espacio predeterminado o un botón establecido, pues forma parte de la manera en que hacemos más orgánico nuestro sitio web, lo que se traduce en mayor calidad en el trabajo.

Son algunas ideas que me gustaría debatir. Espero otras consideraciones.