El equipo de periodistas de Telesur, que había sido apresado por los militares golpistas hondureños, fue maltratado por sus secuestradores y trasladados a la dirección de inmigración donde le fueron retirados sus pasaportes.
Adriana Sívori, periodista del canal latinoamericano, denunció, minutos después de ser liberada, que fue llevada a punta de pistola y calificó como secuestro la acción, en la que también resultaron detenidos periodistas de la agencia de noticias AP.
“Fue un secuestro, la gente del Ejército nos llevó del hotel, nos empujaron, me golpearon, nos montaron en un vehículo a punta de fusil”, denunció la corresponsal de Telesur.
“Lo único que hicimos fue informar lo que está pasando en este país, y cualquier cosa que nos pase de ahora en adelante es responsabilidad del Ejército hondureño”, dijo Sívori mientras regresaba al hotel Marlo, ubicado a una cuadra del Palacio Presidencial hondureño, donde continúan las protestas del pueblo y la represión de los golpistas.