Moderación moderada

Estuve revisando recientemente varios periódicos españoles, indagando sobre cómo algunos de ellos utilizan la filosofía de la web 2.0,  la famosa web social que estudiosos de todo el mundo no se cansan de predicar, y que por otro lado está en tela de juicio para ciertos entendidos.

La búsqueda que realicé estaba relacionada con la publicación de comentarios a las noticias de la portada de varios medios.

Sin embargo, tamaña sorpresa me llevé cuando visité las páginas de  elpais.com y elmundo.es:  no todas las noticias ofrecían la oportunidad de comentarlas. ¿Razones? No las sé, pero al parecer ciertas reglas encuentran fractura, cuando al editor de tales asuntos le conviene.

En Cuba, la posibilidad de ofrecer comentarios en las páginas web de los medios de comunicación ha ido creciendo poco a poco, pero a un ritmo quizá no tan rápido como se requiere. En los medios donde la administración de las páginas ha pasado a  sistemas de gestión de contenidos, comienza a apreciarse la inclusión de esa modalidad.

En otros post he comentado sobre la necesidad de continuar abriendo espacios de interacción en nuestras páginas web, urgidos como estamos de aumentar el intercambio entre quienes “desde el lado de allá” nos siguen y tienen el deseo de compartir con los “de acá” visiones iguales, o diferentes, a lo que le proponemos cada día.

No ha cesado el debate, ni en los  predios académicos ni en las redacciones, sobre qué métodos seguir para la publicación de los comentarios que los lectores realizan.

No obstante, la práctica más extendida ha sido y es, la moderación y el respeto a la opinión del otro, partiendo de normas que de antemano cada editor señala en la propia caja de comentarios, procedimientos no solo factibles para medios de prensa, sino en blog y en otros escenarios de intercambio, donde rigen reglas similares.

Incluso, y sin acusar a nadie, para que no se me entienda mal, algunos colegas me han expresado que a raíz de la campaña mediática contra Cuba, algunos quisieron ofrecer en ciertos medios europeos en idioma español sus razones y puntos de vistas, distintos,  sobre informaciones que esos periódicos no se “cansaron” de repetir y sin embargo, no tuvieron la “buena suerte” de que sus comentarios fueran publicados allí.

Pura casualidad, al parecer.

Bueno, a lo que iba, la experiencia indica que la posibilidad de hacer comentarios en la web multiplica la credibilidad del medio, ofrece al lector una nueva dimensión de su relación con este, que sobrepasa el mero hecho de recibir sin poder discrepar, opinar, disentir, apoyar, preguntar y un largo etcétera.

Igualmente, se ha convertido, al menos en el caso de Juventud Rebelde, en espacio para el intercambio, no llega a ser una red social por supuesto, pero los más asiduos lo utilizan para trasladarse ideas, se preguntan, apoyan, concertan estrategias sobre un tema determinado, se hacen citas para encuentros posteriores, ya bien virtuales o reales, y logran, pienso yo, modificar conductas en su relación habitual. En resumen, se “hablan” de tu a tu.

Alguien podrá decirme que para eso no fueron creados tales espacios, pero yo podría responder que la vida y la rutina diaria es mucho más rica que cualquier idea preconcebida.

La moderación de comentarios evita, por otro lado, ofensas, insultos, maltratos, atropellos, enjuiciamientos, amenazas y otras tantas barbaridades que se escudan hoy tras la identidad de algunos que visitan la web.

No es una práctica criticable, es más bien responsable y establece pautas a cumplir si se quiere participar.

El respeto es elemental para un diálogo civilizado. Aprender todos a modelarlo, es una actitud de seres humanos racionales en tiempos de tecnología infinita.

Be Sociable, Share!

17 pensamientos en “Moderación moderada

  1. avatarjose

    Sin embargo, hay una gran diferencia entre el comentario desagradable y hasta falta de elemental respeto y el que esta en abierto desacuerdo con el que escribe en el blog y muestra otra arista, queizas no agradable, pero cierta: si uno lee el Pais, se encuentra que, ni la familia real, escapa de un comentario “amargo” y cuando un dirigente politico se equivoca, las criticas no se ocultan..pasa lo mismo aqui? No, definitivamente. Ademas, en otros paises CUALQUIERA tiene un blog: En Cuba tiene que ser auspiciado por algun organismo oficial, porque tener internet en casa o de alguna oficina con “libre acceso” ..eso es biennnnnn extraño..

  2. avatar100 % Gusan@

    Yo quisiera que Rosa explicara en qué medida un comentario, por más amenazante que sea, la pone en peligro.

    Es que estoy en contra de la moderación de comentarios. Y hasta ahora no me he topado con un argumento convincente para implementarla.

    ¿Es un derecho del creador del blog? Sí.

    Pero, ¿Qué dice lo que no se dice?

  3. avatarAyi

    Me parece muy buena la idea de permitir post a modo de foro en el web de JR, aunque hay ciertos articulos a los que no se les permite acotar nada.
    Creo que es la unica web de un periodico cubano que lo permite. Los demas deberian tomar el ejemplo de JR. Gracias por poner a nuestra disposicion ese servicio.

  4. avatarRev Leonides Penton Amador

    Muy interesante lo que he podido conocer por los comentarios aqui expresados,Pero me hago una pregunta?es cierto que se bloquea en un centro de trabajo de Tunas.no se si se refiere a Tunas de Zaza o a la provincia de las Tunas,el Blogpot,de google? si esto es cierto, es algo que supera la moderación, es más que eso, es un bloqueo a la información.es una decisión inapropiada.
    Creo que la pregunta se la Hicieron al Sr Pelayo.Me gustaria saber cual serála respuesta.
    Rev Leonides Penton Amador

  5. avatarAlfonso Teijelo

    Estimado Pelayo: he seguido con mucho interés su análisis sobre este tema, y coincido prácticamente con todo. De hecho, quiero sumarme a las muchas personas que saludamos la posición de vanguardia de Juventud Rebelde, en cuanto a abrir las puertas del debate. Solo me gustaría agregar algunas dudas. Cuando estamos en presencia (como ahora) de un espacio que depende exclusivamente de su autor, el lector llega a conocer el “estilo de moderación” de aquel, y sabe a qué atenerse en cuanto al contenido de sus comentarios. Sin embargo, y me permito tomar como ejemplo al propio Juventud Rebelde, muchos lectores tenemos la impresión de que, no siempre, la política de moderación de comentarios es consecuente con las normas que se suponen la rigen. En distintas secciones de JR, a veces notamos que la flexibilidad en este sentido varía enormemente. En ocasiones se censuran comentarios que cumplen con las regulaciones exigidas, mientras que en otras, el mismo comentario pasa el filtro. Creo que, independientemente de quién modere, la política en este sentido debe ser la misma, sin permitir que se imponga el criterio personal de aquel que ejerza la función moderadora, porque, a diferencia de un blog personal, las diversas secciones del periódico abiertas al debate, no son propiedad personal del webmaster, o moderador. Gracias por su paciencia.
    Alfonso Teijelo.

  6. avatarZera

    me uno a Mel y Fco Yzqui, seria bueno Pelayo que hablaras sobre ese tema… y hazlo extensivo a las redes sociales.

    saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*