Internet, la redacción y la ortografía

Internet es modernidad, satisfacción, futuro, pero es también un peligro potencial. Sí, y no lo digo por la proliferación en la red de redes de mucho contenido desechable, poco serio y superficial, que abunda más de lo que cualquiera desearía para una herramienta con tantas utilidades en la vida moderna.

Hay otros peligros relacionados con los cambios que ha venido provocando en el comportamiento humano este soporte en el que poco a poco nos vamos inmiscuyendo, y que está pasando a formar parte de la rutina diaria para millones de personas sobre el planeta.

Quiero referirme, específicamente, a las modificaciones que está trayendo el uso de algunas de las herramientas de la web, en la manera en que las personas escriben o se “hablan” a través de las computadoras.

Ahora que Juventud Rebelde ha ofrecido la posibilidad de agregar comentarios a las noticias, discutíamos en la redacción si cuando los internautas agreguen sus opiniones a los trabajos periodísticos, debe, o no, editarse lo que escribió.

No hablo de cambiar palabras, ni el sentido de lo que se diga y mucho menos manipular lo que el internauta piensa, me refiero a arreglar las faltas ortográficas, los signos de puntuación o elementales problemas de redacción.

¿Qué hacer? Esa fue la pregunta que quedó suspendida en el aire cuando revisé varios comentarios que deseaba publicar en algunos de los trabajos. ¿Deben dejarse esas faltas de ortografía? ¿Arreglar un texto poco entendible, es acaso una violación a las normas éticas que deben regir un sitio web con comentarios?

Para algunos en nuestro entorno, nada debe ser transformado, y lo argumentan diciendo que en otros sitios de Internet los comentarios se publican tal cual se ponen, pero ¿Estamos obligados a seguir cánones que la lógica y el sentido común indican que son incorrectos? ¿Debemos dejarnos llevar por las corrientes de lo mal hecho?

No debemos confundir respeto a la opinión ajena, a la diversidad de criterios, con permitir la reproducción, y no solo en sitios periodísticos, de faltas elementales que pueden y deben ser arregladas, y que de no hacerse le restarían calidad profesional al trabajo del medio.

Desde mi percepción, los editores de la web no deben dejarse guiar por aquello de que todo debe  ser puesto como el lector-internauta lo escribió, así tenga faltas como las que comento. Pienso que deben corregirse esos errores, sin alterar en lo más mínimo el contenido de lo que escribió la persona que deseó expresar una opinión.

Los periodistas y los editores tenemos la responsabilidad de ayudar al uso correcto del idioma y si hoy Internet forma, cada vez más, parte de nuestras vidas, no podemos dejar que semejantes peligros se conviertan en realidades que afecten el trabajo profesional que hacemos cada día.

No es solo el respeto a quienes llegarán a la página a leer esos comentarios. Se trata, también, de enseñar desde lo bien hecho.

Para terminar, les cito un comentario de un lector, a un trabajo periodístico publicado en Juventud Rebelde:

hola soy amate de los deporte extremo creo que devira de enfatisa de ponerlo mas en la televicion hablar mas sobre ellos esplicar las modalides que exiten

Una última pregunta, entonces, ¿debe arreglarse ese texto, o se publica así, para “respetar”, lo que el lector quiso decir?

Yo por mi parte defiendo, a capa y espada, el buen uso de nuestra lengua y como tal pienso debemos actuar en casos como este. Otras opiniones pueden enriquecer esta apreciación.

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44 pensamientos en “Internet, la redacción y la ortografía

  1. avataradosg2003

    Sobre la ortografia, estoy de acuerdo en general con todos. Quiero compartir algo que me he encontrado en la seccion Tres del Domingo de la edicion de ayer 31/07/2011. En la primera reseña se refiere humoristicamente a un record de barba y en DOS ocasiones la referencia a la barba es como bello facial en lugar de vello facial. Realmente, a mi entender, es inaudito que en un medio de difusion aparezca una falta ortografica como esta, dado que no solo es que el periodiate lo escriba, sino que ademas “se le fue al editor” y se publico asi. Despues de tanto dar con lo de la ortografia a todos los niveles, comsas como esta no deberian pasar

  2. avataredd

    Ya la moderacion de comentarios esta activa, y es que se hace necesario para mantener el orden y el prestigio(ademas para este periodico que es tan reconocido) una regla que ,al menos, norme los textos que emitan los ciber lectores. Estoy de acuerdo con lo que mi amigo pelayo comenta, deben rectificarse en ortografia todos los comentarios posteados no solo aqui, sino en todos los sitios. Cuando nos encontramos frente a nuestro ordenador escribiendo (y mas si estamos chateando!!!!)poco nos importa si “hablamos” con h o sin ella, aunque esto da mucho que pensar de la persona. Y es que poco a poco, se van perdiendo cualidades ortograficas cuando se tiende a tipear mas en maquina que a mano. Es un mal que se puede solucionar con un buen diccionario y una gotita de conciencia. Aunque cabe tambien hacer la critica, de no existir, o al menos no publicar, el D.R.A.E (Diccionario de la Real Academia Española) en edicion web, al cual se le puedan hacer consultas para eliminar poco a poco pequeños detalles a la hora de escribir. Bueno, hasta aqui el comentario.
    Saludos pelayo

    de edd

  3. avatarDegree On Line

    Pelayo:Cómo andas.Yo soy moderador y además hago otras funciones en un diario de Argentina (www.diariouno.com.ar).Este karma lo vivo a diario. Nosotros no moderamos mensajes, directamente se publican y después sí sacamos los que son agresivos y llevan consigo insultos.Los contenidos de lectores que sí corrijo son las cartas de lectores del exterior.El planteo de reescribir comentarios, según mi experiencia, lo veo así: los lectores creen que nosotros, los periodistas editores, tenemos todo el tiempo del mundo para corregir las cartas escritas en mayúsculas y con infinitos errores. Para ellos, escribir comentarios es un canal de protesta, más que de opinión, entonces los errores y el exceso de mayúsculas son una mezcla de ignorancia con sentimientos que sólo se entenderán si lo escrito pareciera salir de un grito de impotencia: es que es un lenguaje que expresa impotencia. Y además, velocidad, porque ellos creen que nuestro único trabajo es el de corregir lo que ellos escribieron a los apuros y sin revisar.¿Qué solución? Algunos sitios otorgan privilegios para lectores. Por ejemplo, que a un tipo de lector se le permita comentar en todas las notas y otro tipo de lector, no. Que entre ellos mismos se voten los comentarios más valorados, etc. Y allí, uno de los criterios podría ser el de la calidad de escritura: el que escribe mal tendrá menor puntaje que quien escribe bien.Al fin y al cabo, se trata de un sistema de premios y castigos.Y además, aprovechar que hay software para hacer test, aprovecharlos para armar algunos que consista en marcar con X la palabra que se escribió bien, por ejemplo.En fin, me alegra saber que hay periodistas editores como vos que se preocupan por ésto, porque conozco a muchos “fanáticos de Twitter” que escriben “a lo Twitter”, con más signos que palabras, como si mi segundo nombre fuera “@” y mucho más.Espero haberte dado una respuesta y gracias por permitirme compartir ésto con tus seguidores del blog.+1
    +1

  4. avatarBerenice

    Pelayo:Cómo andas.Yo soy moderador y además hago otras funciones en un diario de Argentina (www.diariouno.com.ar).Este karma lo vivo a diario. Nosotros no moderamos mensajes, directamente se publican y después sí sacamos los que son agresivos y llevan consigo insultos.Los contenidos de lectores que sí corrijo son las cartas de lectores del exterior.El planteo de reescribir comentarios, según mi experiencia, lo veo así: los lectores creen que nosotros, los periodistas editores, tenemos todo el tiempo del mundo para corregir las cartas escritas en mayúsculas y con infinitos errores. Para ellos, escribir comentarios es un canal de protesta, más que de opinión, entonces los errores y el exceso de mayúsculas son una mezcla de ignorancia con sentimientos que sólo se entenderán si lo escrito pareciera salir de un grito de impotencia: es que es un lenguaje que expresa impotencia. Y además, velocidad, porque ellos creen que nuestro único trabajo es el de corregir lo que ellos escribieron a los apuros y sin revisar.¿Qué solución? Algunos sitios otorgan privilegios para lectores. Por ejemplo, que a un tipo de lector se le permita comentar en todas las notas y otro tipo de lector, no. Que entre ellos mismos se voten los comentarios más valorados, etc. Y allí, uno de los criterios podría ser el de la calidad de escritura: el que escribe mal tendrá menor puntaje que quien escribe bien.Al fin y al cabo, se trata de un sistema de premios y castigos.Y además, aprovechar que hay software para hacer test, aprovecharlos para armar algunos que consista en marcar con X la palabra que se escribió bien, por ejemplo.En fin, me alegra saber que hay periodistas editores como vos que se preocupan por ésto, porque conozco a muchos “fanáticos de Twitter” que escriben “a lo Twitter”, con más signos que palabras, como si mi segundo nombre fuera “@” y mucho más.Espero haberte dado una respuesta y gracias por permitirme compartir ésto con tus seguidores del blog.
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